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Buen vivir

Guatemala ha vivido a lo largo de su historia, la transculturización de modelos de vida ajenos a las condiciones  de su territorio. Desde el establecimiento de la colonización española se marginó a la mayoría de población indígena del acceso a educación, tierra fértil, alimentación, salud, vivienda digna y poder sobre su territorio. Esto trajo consigo más de quinientos años de empobrecimiento de la vida de las comunidades.

El acaparamiento del poder y de las mejores tierras para la producción agrícola por una minoría privilegiada de descendientes de los conquistadores, ha establecido una brecha de inequidad que sigue aumentando. Esta situación condiciona la vida nacional generando una seudo democracia, al servicio de los sectores más poderosos.

Con el afianzamiento del modelo neoliberal, países pobres como Guatemala únicamente absorben los patrones del consumismo que invaden todos los medios, sumiendo a la población empobrecida en una carrera por alcanzar el bienestar en base al consumo de fantasías y productos que no necesita para vivir. De esa cuenta poblaciones enteras están saturadas del peor producto del mercado: la basura que resulta del afán por consumir.

La degradación ambiental es extrema. Ya no hay ríos ni lagos limpios, las fuentes de agua y tierra fértil están contaminadas, los bosques se pierden por la voracidad de la industria maderera y la necesidad de cambio del uso del suelo para monocultivos agroindustriales, genera más inseguridad alimentaria. Ante este panorama, las comunidades buscan revertir la pérdida de los bienes naturales en su territorio y rescatar una cultura que les permita vivir con dignidad y en armonía con la naturaleza.

La construcción de El Buen Vivir se plantea como un reto para afrontar el modelo de capitalismo salvaje que fomenta un consumismo destructor de la cultura de vida de las comunidades,

La propuesta de “El Buen vivir para la defensa del territorio y los bienes naturales”, plantea la necesidad de informar, sensibilizar, acompañar, asesorar a las comunidades en resistencia, para denunciar, incidir políticamente y fortalecer, la defensa del patrimonio natural de Guatemala, para alcanzar un modelo de vida en armonía con la naturaleza basado en el Buen Vivir.