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Comunicado ante los ataques a Madreselva y comunidades de Cahabón

POR LA DEFENSA DE LA NATURALEZA, LOS PUEBLOS Y LA VIDA
Derecho de Respuesta
Haciendo uso del derecho de respuesta que la ley nos confiere, ante los ataques de
medios de prensa y columnistas al servicio de las élites contra nuestros compañeros
Bernardo Caal, José Cruz e integrantes del Colectivo MadreSelva, asociados,
colaboradores, amistades, comunidades y personas comprometidas con la defensa de
la naturaleza y los territorios.

MANIFESTAMOS
Nuestro repudio a la campaña de odio, difamación y criminalización emprendida
contra MadreSelva, colectivo que desde 1996, ha luchado legal y pacíficamente por la
defensa de los territorios, de los bienes comunes y de las poblaciones afectadas por el
modelo de acumulación basado en el despojo impuesto por la fuerza, que ha traído
más destrucción, empobrecimiento y violencia.
La miseria creciente, el analfabetismo, la mortalidad infantil y la exclusión de
las mayorías, han perdurado por siglos, en tanto una minoría privilegiada ha
acumulado más riqueza y poder. Es falso que sus negocios hayan generado empleo y
mejores condiciones de vida. Esto es palpable y se demuestra en las cifras que
caracterizan a Guatemala como uno de los países más divididos por la desigualdad,
donde datos oficiales reportan el aumento de la pobreza y la violencia, donde la
desnutrición crónica es un flagelo que se acepta como normal. La mayor parte de la
gente sigue careciendo de lo más elemental para vivir, como resultado de una gestión
disfuncional y deliberadamente injusta del país, que expulsa a la juventud al infierno
de la migración forzosa.
Hoy somos testigos de un nuevo y brutal despojo. Ahora no es la tierra sino el
agua, el centro de la atención e interés de los propietarios del capital financiero. Las
concesiones gratuitas por 50 años que el Ministerio de Energía y Minas –MEM- otorga
a los grupos económicos y financieros más poderosos de Guatemala y sus aliados
trasnacionales, constituyen el eje de un nuevo modelo de despojo de los bienes
naturales y los territorios de los pueblos en Guatemala. Si hace más de un siglo se
despojó de las tierras comunales a los pueblos indígenas, hoy estamos presenciando el
robo del elemento más valiosos para la vida, la naturaleza, la salud y la seguridad de
todos los habitantes del país: el Agua.
El Colectivo MadreSelva trabaja junto a las comunidades, las acompaña en sus
luchas contra el despojo de sus tierras y fuentes de agua; les da la información que el
Estado les niega; brinda su apoyo a quienes lo solicitan para defenderse de la
voracidad y la corrupción. Nuestros esfuerzos se enfocan, pese a dificultades y
obstáculos, en apoyar a quienes más lo necesitan, en defender el futuro del país.
Acuerpamos a comunidades abandonadas por el Estado, dándoles asesoría
legal y técnica. Un ejemplo se concreta en la Zona Reina de Uspantán, en el norte del
Quiché, donde ocho comunidades construyen y administran colectivamente pequeñas
hidroeléctricas. Estos proyectos, apoyados por la cooperación noruega y de otros
países solidarios, han ayudado a más de un millar de familias que nunca tuvieron
acceso a la luz del sistema nacional. Hoy disfrutan los beneficios de sus pequeñas
hidroeléctricas usando cantidades de agua que no dañan los ríos, en el mismo
territorio donde el INDE y empresas trasnacionales han construido grandes
hidroeléctricas nacionales y privadas, que nunca han beneficiado a los habitantes de la
Zona Reina.
MadreSelva no se opone a las hidroeléctricas cuando éstas no compiten por el
uso del agua con las personas que se benefician y necesitan el río para vivir y hacer
producir la tierra; cuando los embalses no son de grandes proporciones, y no
representan riesgo de inundación potencial a las poblaciones asentadas río abajo;
cuando los jugosos beneficios de la generación se comparten equitativamente con las
poblaciones de los municipios que albergan los proyectos, y cuando previamente al
inicio de los trámites para solicitar la autorización del proyecto, se ha realizado la
debida consulta con los habitantes de los municipios que sufrirán cambios en su
régimen de relación con el agua de la cuenca que se pretende utilizar.
Afirmamos nuestra vocación y compromiso de promover y llevar a la práctica
acciones que contribuyan a fortalecer la autonomía, el bienestar y el auténtico
desarrollo de las comunidades, un desarrollo con escuelas, con centros de salud, con
oportunidades. Con vida digna.
En el camino recorrido por el Colectivo MadreSelva, ha recibido el afecto,
aprecio y reconocimiento de personas y comunidades alejadas de los centros de
poder, de grupos amenazados por empresas inescrupulosas que ponen en riesgo la
vida, utilizando inmensas cantidades de agua, arrasando bosques y montañas,
engañando y abusando de la gente. Nos sentimos orgullosos de formar parte de los
colectivos que trabajan para evitar que Guatemala se convierta en un desierto, donde
el cemento, las autopistas, los centros comerciales y las megaplantaciones arrinconan
a los pueblos, sin acceso ni oportunidades, dejándolos sin tierra donde vivir y cultivar.
El momento que vivimos es decisivo para nuestro futuro común. Si se impone
el modelo de despojo, si se continúa favoreciendo con incentivos fiscales, concesiones
gratuitas de bienes públicos, y leyes a la medida de los privilegios empresariales, si no
se detiene la destrucción, si se niega reconocimiento y derechos a todos los pueblos,
Guatemala se verá sumida en un caos de grandes dimensiones.

Nos pronunciamos a favor de la vida en armonía con la naturaleza,
proponemos un modelo de sociedad que incluya a todas las personas, respetando las
diferencias; un sistema que tenga como prioridad el bienestar, la educación con
calidad, la salud y la seguridad, y la garantía de que todas y todos podemos disfrutar
de nuestros derechos, sin exclusiones.
Rechazamos y denunciamos las campañas difamatorias que criminalizan y
persiguen a quienes resisten el despojo, que pretenden amedrentar a quienes nos
oponemos a la destrucción de las redes de la vida, y que engañan a la ciudadanía con
mentiras y hacen ofrecimientos que nunca han cumplido. Nuestra oposición no es al
desarrollo, sino a los abusos, a la corrupción, a la destrucción y al despojo.
Decir que provocamos la conflictividad es falso. La violencia y el malestar que
afectan la cotidianidad son producto del sistema corrupto e injusto, del cual sólo una
élite privilegiada obtiene beneficios. La inconformidad, la indignación, el descontento
son resultado de una vida de carencias, del maltrato continuado, de la explotación y
abusos que patronos y gobernantes han ejercido como si este país fuera su finca
privada.
Hacemos un llamado a las mujeres y hombres que no están dispuestos a seguir
aguantando, a defender nuestros bienes comunes, la democracia, la libertad, y el
derecho a vivir con dignidad, en armonía con la naturaleza. Les convocamos a luchar
por la justicia y en favor de una Guatemala buena para toda la gente, a no dejarnos
amedrentar ni manipular por quienes se enriquecen a costa de la destrucción de la
naturaleza y la miseria de las mayorías.
Quienes soñamos, trabajamos y vivimos por una Guatemala justa, declaramos
nuestra disposición a seguir construyendo relaciones que nos permitan a todas y
todos vivir en paz, gozando de las bondades de la pródiga naturaleza de nuestro país.
Es con respeto mutuo y con el cuidado de nuestros territorios y cuerpos, que exigimos
y queremos vivir.
Colectivo Ecologista MadreSelva
Guatemala, marzo de 2107.