«

»

Minería de metales… No en Guatemala

Antes de hablar de la minería metálica y de toda la problemática alrededor de esta industria extractiva, hay que considerar la excepcional riqueza natural de Guatemala como punto de partida para comprender el porqué no es compatible esta actividad con nuestro territorio.
En primer lugar, tenemos una muy rica biodiversidad que es resultado de la posición geográfica del istmo centroamericano. Estamos parados en un puente que une dos subcontinentes: Norteamérica y Sudamérica. En ese puente han transitado por milenios, por katunes y baqtunes, infinidad de especies de vida, animales y vegetales que han dejado su rica herencia en nuestro suelo. En Guatemala tenemos catorce zonas de vida; siete biomas; 7,756 especies de flora nativa; 1,170 especies endémicas (qué existen únicamente aquí); 5 eco-regiones de agua dulce; más de 10,000 especies vegetales; 1,651 especies de vertebrados, entre aves, mamíferos, peces y anfibios. Uno de los países con mayor diversidad de árboles del planeta.
En segundo lugar, la ubicación de la estrecha franja de tierra centroamericana entre dos mares, como reza nuestro himno nacional “de dos mares al ruido sonoro”, hace que nuestro territorio sea rico en humedad, en recursos hídricos que son fuente de vida. En tercer lugar, nuestro suelo se asienta sobre tres placas tectónicas que si bien son causa de riesgo por terremotos, a su vez son la causa de la formación de la cadena volcánica que atraviesa el país de sur-occidente a sur-oriente, enriqueciendo los suelos con arenas volcánicas que proporcionan una excepcional fertilidad a las tierras de la costa sur y de los altiplanos occidental y central. Esta cadena volcánica y tectónica es el núcleo de las barreras montañosas que atrapan la humedad que viene de los mares para permitir la captación de agua dulce. A su vez es la razón que organiza el perfil topográfico con abundancia de pequeños valles y quebradas que producen abundantes microclimas y nichos ecológicos que dan albergue a la biodiversidad…